La obra completa para órgano de Bach / 3: Leonardo Petroni - Esteban Rinsky

El ciclo de conciertos con público en el que se interpreta la obra completa para órgano de Johann Sebastian Bach en el Klais Opus 1912 del Auditorio Nacional continúa con la participación de Leonardo Petroni y Esteban Rinsky.

El ciclo, que se desarrolla a lo largo de 17 conciertos el último fin de semana de cada mes, cuenta con la curaduría de Mario Videla y la participación de notables organistas de nuestro país y de la región.

El concierto se podrá ver en vivo a través del canal de YouTube y el Facebook del CCKirchner y la plataforma Cont.ar.


Programa

Primera parte: Esteban Rinsky

Johann Sebastian Bach
Preludio y fuga en do mayor,  BWV 531

Cuatro preludios corales del Orgelbüchlein (Pequeño libro de órgano)

“Da Jesus an dem Kreuze stund”  (“Cuando Jesús estaba en la cruz”), BWV 621
“Erschienen ist der herrliche Tag” (“Amaneció el día glorioso”), BWV 629
“Heut triumphieret Gottes Sohn” (“Hoy triunfa el Hijo de Dios”), BWV 630
“Liebster Jesu, wir sind hier” (“Amado Jesús, aquí estamos”), BWV 633

Trio sonata en mi bemol mayor nº 1, BWV 525

Allegro - Adagio - Allegro

Preludio y fuga en sol mayor,  BWV 541

Segunda parte: Leonardo Petroni

Johann Sebastian Bach
Preludio y fuga en si menor,  BWV 544

Tres preludios corales (del Orgelbüchlein y la Colección de Leipzig)

“Wen wir in höchsten Nöten sein” (“Cuando estamos en la extrema necesidad”), BWV 641
“O Mensch, bewein dein Sünde gross” (“Oh hombre, llora tus grandes pecados”), BWV 622
Trio super “Allein Gott in der Höh sei Ehr” (“Que solo Dios sea honrado en las alturas”), BWV 664

Preludio y fuga en do menor, BWV 546


Comentarios sobre las obras del programa
Por Mario Videla

Si bien resulta difícil determinar la fecha exacta de composición de muchas obras para órgano de Johann Sebastian Bach, gracias a los rasgos estilísticos es posible establecer referencias importantes para cada uno de sus periodos creativos. La situación es algo complicada por el hecho de que el maestro solía revisar y reescribir las composiciones muchos años después de su primera concepción.

Preludio y fuga en do mayor, BWV 531

Los estudiosos han fechado esta obra en Lüneburg alrededor de 1700, cuando el joven organista tendría unos 15 años. Las obras del primer período creador son las propias de un compositor joven que está intentando encontrar su propia identidad y dominar todas las reglas de su oficio. Sus modelos fueron los grandes maestros del órgano del sur, centro y, sobre todo, los del norte de Alemania. Siempre deseoso de aprender copió e imitó sus músicas, a veces sin alcanzar su nivel, pero en ocasiones superándolo. Este magnífico preludio, iniciado con un solo de pedal, se desarrolla con brillantes pasajes de acordes quebrados que alternan con escalas y arpegios en los manuales. La fuga tiene un tema enérgico con saltos de octavas y bordaduras y se desenvuelve esencialmente en el teclado, con excepción de dos pasajes breves de los pedales. Los últimos compases, a manera de postludio, impactan por su carácter festivo y avasallante.

Sonata en trío en mi bemol mayor n° 1, BWV 525

En sus seis sonatas en trío para órgano, Bach incorpora la estructura del concierto italiano en tres movimientos: rápido-lento-rápido, agotando todas las posibilidades de un género a través de diferentes formas de elaboración temática. Escuchamos en ellas elaboraciones  polifónicas y homófonas, pasajes concertantes y pasajes cantables, concebidos como una multiplicidad dentro de la unidad. Hasta nuestros días, las sonatas en trío han permanecido como un desafío para los organistas. Es éste un hecho ineludible para quien quiera dominar la autonomía de las dos manos y los pies, indispensable para una presentación de las líneas polifónicas. Bach supera a todos los demás compositores en el equilibrio que logra en las voces. Albert Schweitzer alabó las sonatas en trío como la primerísima y ejemplar escuela para órgano de todos los tiempos.

Preludio y fuga en sol mayor, BWV 541

En su forma original, esta composición fue probablemente escrita en Weimar alrededor de 1712. Años más tarde, en 1733, Bach la revisó y se la propuso a su hijo mayor, Wilhelm Friedemann, como obra de audición ideal para presentarse al puesto de organista y director musical de la Sophienkirche de Dresde. Es sin duda deslumbrante, alegre y enérgica de principio a fin, y además completamente al gusto predominante de la época, es decir, en estilo italiano. El joven Wilhelm Friedemann, famoso ejecutante desde muy joven, pasó con éxito la audición y permaneció en Dresde durante más de doce años. La indicación Vivace, que escribió Bach al comienzo del preludio, demuestra el carácter de la composición, que mantiene su frenético fervor hasta los compases finales. El tema de la fuga con notas repetidas trasunta toda la gracia del estilo vivaldiano.

Preludios corales del Orgelbüchlein (Pequeño Libro de órgano)

El Pequeño libro de órgano, colección de preludios corales con pedal obligado de calidad sin precedentes, es una de las más importantes obras didácticas para órgano de Bach. En el prefacio dirigido al organista, lo invita a adiestrarse en el estudio del pedal y lo incentiva a “elaborar un coral de diversas maneras”. Constituye una especie de escuela de composición e improvisación con un repertorio de ideas y figuraciones que da relevancia al texto original de cada himno. Las 92 páginas del manuscrito autógrafo preveían 164 arreglos, pero Bach llegó a escribir sólo 47. Más de las dos terceras partes de las hojas están en blanco, con sólo el título del respectivo coral, pues su intención era seguir el orden del año litúrgico: Adviento, Navidad, Epifanía,  Pasión,  Pascua, Pentecostés y Catecismo Luterano. Estas pequeñas joyas contienen numerosas figuras retórico-musicales, tonalidades y números simbólicos. Johann G. Ziegler, uno de los tantos discípulos de Bach, describió en vivos términos la importancia que tiene al respecto la letra de los diferentes corales: “En lo que se refiere a la ejecución de los corales, mi maestro Bach me ha enseñado a ejecutarlos no de un modo superficial, sino respetando los matices afectivos de sus textos”.

Preludio y fuga en si menor, BWV 544

Es muy probable que Bach tocara por primera vez esta pieza impresionante en la Iglesia de San Pablo de la universidad de Leipzig. Allí en octubre de 1727, se celebró un funeral en memoria de la soberana de Sajonia, Christiane Eberhardine, recientemente fallecida. Para esa ocasión, Bach escribió su Oda fúnebre BWV 198. Durante la ceremonia, Bach mismo tocó el órgano. Abrió con un preludio y terminó con una fuga, y aunque nadie ha podido demostrarlo, es muy posible que haya sido esta pieza. El manuscrito original que se conserva indica “in Organo pleno”. Tiene la misma atmósfera que la Oda fúnebre y está escrito en la misma tonalidad: si menor. En aquellos días, el si menor se describía como una tonalidad extraña, triste y melancólica. Toda la obra parece estar llena de profunda emoción. El preludio es una expresiva siciliana de lamentos melancólicos y grandes saltos obstinados en el pedal, con episodios contrastantes. El majestuoso tema de la fuga, que asciende y desciende por grados, tiene tres secciones claramente definidas, cada una con un nuevo contrasujeto; algunos estudiosos la han considerado como una imagen de la Trinidad.

Preludio y fuga en do menor, BWV 546

El manuscrito más importante de esta composición fue escrito por Johann Peter Kellner (1705-1754), un importante discípulo del compositor. Kellner creció y trabajó toda su vida en el centro de Alemania, donde conoció a Bach, a quien admiraba mucho. Gracias a alumnos y admiradores como Kellner, gran parte de la música de Bach ha sobrevivido. Todos coinciden en que el preludio monumental es ciertamente de Bach; conforma una entidad estilística y temática, pero las opiniones están algo divididas respecto a la fuga. ¿Es realmente de Bach o podría ser por completo una composición de su alumno?


Reserva de entradas

La entrada es gratuita, solo con reserva previa, y se podrá gestionar en esta publicación desde el miércoles 22 de septiembre a las 12 h. Todas las personas que asistan deben estar previamente registradas (inclusive menores de edad, que en todos los casos deberán ingresar en compañía de un adulto). No se podrá realizar reserva de entradas en el lugar.

Cada reserva corresponde a una única entrada; con su DNI, cada usuarix podrá realizar hasta dos reservas por actividad, una para sí y otra para un/x acompañante, y hasta dos horas antes del horario de apertura del Centro Cultural, según la disponibilidad visible en el sistema.

Una vez completado el formulario se enviará un correo que sirve como confirmación de la entrada. Cuando el cupo para la actividad esté lleno quedará deshabilitada la opción de completar el formulario.

En el ingreso al establecimiento (desde una hora antes del inicio de la actividad) se deberá presentar el DNI, constancia de reserva (en forma impresa o digital a través del celular) y declaración jurada de salud vigente (mediante formulario online, App CuidAR o sistema equivalente). No se permitirá el acceso de ningún asistente que tenga una temperatura igual o superior a 37,5° C al momento del control. Será obligatorio el uso de tapabocas y el respeto a las normas de higiene, seguridad y distanciamiento que indicará el personal del lugar, según los protocolos sanitarios vigentes.

Por consultas sobre entradas e ingresos, escribir a: [email protected]

 

Reservas

Fecha

26 septiembre 2021
¡Caducado!

Hora

18:00

Localización

Auditorio Nacional
Transmisión en vivo - YouTube y Facebook del CCKirchner y plataforma Cont.ar