GCC-Grupo de Canto Coral

El ciclo de Conciertos del Mediodía del Mozarteum Argentino continúa con la actuación del Grupo de Canto Coral (GCC), dirigido por Néstor Andrenacci. Como artistas invitados participan la bandoneonista Eleonora Ferreyra, los pianistas Fernando Pérez y Demian Sielecki y la contrabajista Marisa Hurtado. Integran el programa obras de Mahler, Stanford, Maronna y Piazzolla.

El concierto se transmite en vivo por radio Sonido Cultura.


Programa

Charles Villiers Stanford (1852-1924)
Tres motetes para coro a capella op. 38

I. Justorum animae (Las almas de los justos)
II. Coelos ascendit hodie (Él ascendió hoy a los cielos)
III. Beati quorum via (Bienaventurados aquellos cuyo camino...)

Jorge Maronna (*1948)
Tres madrigales de Torquato Tasso para coro a capella

I. Tacciono i boschi (Callan los bosques)
II. Qual rugiada (Como rocío)
III. Mentre angoscia e dolore (Mientras angustia y dolor...)

Gustav Mahler (1860-1911)
Cinco canciones sobre textos de Rückert (1901-1902). Arreglo para coro mixto y piano de Carlo Marenco

I. Blicke mir nicht in die Lieder! (¡No me mires en las canciones!)
II. Ich atmet' einen linden Duft (Respiro la fragancia de los tilos)
III. Um Mitternacht (A medianoche)
IV. Ich bin der Welt abhanden gekommen (Me he perdido para el mundo)
V. Liebst du um Schönheit (Si amas la belleza)

Piano: Fernando Pérez

Ástor Piazzolla (1921-1992)
Introducción al ángel
Milonga del ángel
La muerte del ángel

Arreglos para coro mixto, bandoneón, contrabajo y piano de Javier Zentner
Piano: Demián Sielecki
Bandoneón: Eleonora Ferreyra
Contrabajo: Marisa Hurtado


Comentarios al programa, por Claudia Guzmán

Durante el verano de 1901, mientras culminaba la creación de su Sinfonía n° 4 e iniciaba la composición de la n° 5, Gustav Mahler (1860-1911) se dedicó a poner en música cuatro poemas firmados por Friedrich Rückert (1788-1866). Se trataba de uno de sus poetas favoritos, experto orientalista, quien influyó en gran manera en las letras germanas trasladando formas y versificaciones propias de la poesía persa al alemán. Mahler, quien por entonces se desempeñaba como director musical de la Hofoper de Viena, escribió inicialmente estas cuatro canciones (Lieder) para voz y piano y, poco después, las orquestó. Unos meses más tarde creó “Liebst du um Schönnheit?”. Al no haber sido ideadas como un ciclo, cada una se distingue por un tema y carácter propio, poniendo en evidencia su propia estructura poética. Esta versión para coro mixto y piano que hoy escuchamos fue realizada por el compositor Carlo Marenco en 2010. La primera, “Blicke mir nicht in die Lieder!”, invita a no inmiscuirse en el proceso creativo del artista, a no realizar un juicio de valor sobre el mismo sino a esperar y admirar el resultado final, utilizando a las abejas y el proceso de construcción de sus celdas como metáfora, culminando: “cuando a los deliciosos panales bañe la luz del día, serás el primero en probarlos”. El segundo Lied, “Respiro la fragancia de los tilos”, evoca a la persona amada mediante el perfume del tilo, uno de los árboles y fragancias más caros a los poetas del romanticismo alemán: “(...) pues el aroma del tilo es el dulce aroma del amor”. La más extensa e introspectiva de las cinco, “A medianoche”, se interna en las vicisitudes humanas, en los grandes interrogantes sin respuesta del ser, que emergen en las horas de oscuridad, finalizando con una súplica al creador, señor de la vida y de la muerte. La cuarta, “Me he perdido para el mundo”, trata sobre el retraimiento en busca de la paz espiritual, escapando de la mundanidad y su bullicio: “¡Vivo solo en mi cielo, en mi amor, en mi canción!” Por último, “Si amas la belleza” es una exhortación a amar más allá de todo interés: más allá de la belleza, de la juventud, de la riqueza; sus palabras finales son: “Si amas el amor, ¡oh, sí, ámame! ¡Ámame siempre, como yo te amaré eternamente!”.

Nacido en Dublín, Irlanda, Charles Villiers Stanford (1852-1924) fue uno de los más prominentes compositores y directores corales activos en Inglaterra durante la segunda mitad del siglo XIX y los primeros años del siglo XX. Gracias a su formación, llevada adelante tanto en ese país como en Alemania, supo conjugar esas dos ricas tradiciones corales en obras como los Tres Motetes pp. 38, publicados en 1905. El primero, “Las almas de los justos están en manos de Dios”, en el cual el coro se divide a siete voces, está basado en dos versículos del Libro de la Sabiduría del Antiguo Testamento. El motete central a ocho voces “Él ascendió hoy a los cielos”, toma sus palabras de un compendio de villancicos anónimos, el Cowley Carol Book, mientras que “Beati quorum via”, también a ocho voces, pone en música el primer verso del Salmo 119: “Bienaventurados los perfectos de camino, los que transitan en la ley de Jehová”.

Compositor y guitarrista argentino, nacido en 1948 en Bahía Blanca, integrante del grupo Les Luthiers desde I Musicisti, Jorge Maronna creó sus Tres madrigales op. 1 sobre textos de Torquato Tasso, uno de los máximos representantes de las letras renacentistas de la península itálica. Maronna da cuenta en su escritura de un profundo conocimiento de la tradición madrigalista de los siglos XVI y XVII, en la cual están inspiradas estas obras. Dedicados a su colega y amigo el director coral Carlos López Puccio, fueron publicados en 1997 por Ediciones GCC. “Callan los bosques y los ríos están en silencio, y el mar sin olas yace, y en la noche oscura el alto silencio vuelva blanca a la luna y nosotros escondemos nuestras dulzuras amorosas. Amor, no hables ni expires, que silenciosos sean los besos y mis suspiros callen”. Disonancias y una gran movilidad armónica generan una atmósfera de extrañeza adecuada al texto del segundo de estos madrigales: un lamento sobre la partida del ser amado, plasmado metafóricamente como, en el inicio, a través del rocío emulando las lágrimas... “Mientras angustia y muerte y terror y temor están en torno a mi corazón afligido y cansado”: así comienza el tercero de los poemas, una exhortación a la fe y a la acción para salir de la oscuridad del dolor.

En 1962 Astor Piazzolla (1921-1992) fue invitado por Alberto Rodríguez Muñoz a crear la música para una fábula poética denominada Tango del Ángel que llevó al teatro. Surgió así en primer término La muerte del Ángel y luego la Introducción y una Milonga que plasmaban la historia de un ángel que intenta sanar los espíritus angustiados en Buenos Aires y que finalmente morirá, acuchillado, en una pelea callejera. Estas piezas fueron dadas a conocer por su Quinteto Nuevo Tango, durante 1963, en diversas ediciones radiales. En 1965 el compositor y bandoneonista añadiría la Resurrección del Ángel. Esta versión para coro mixto y piano de las tres primeras piezas del Ángel fue realizada por el director y compositor argentino Javier Zentner.


La actividad es gratuita y no requiere reserva previa: se ingresa por orden de llegada. El público deberá presentarse media hora antes del inicio de la actividad. Será obligatorio el uso de tapabocas y el respeto a las normas de higiene, seguridad y distanciamiento que indicará el personal del lugar, según los protocolos sanitarios vigentes.

Por consultas sobre entradas e ingresos, escribir a: [email protected]

Fecha

11 mayo 2022
¡Caducado!

Hora

14:00

Localización

Sala Argentina
Transmisión en vivo por radio Sonido Cultura