“Estaré”. Concierto homenaje a Palo Pandolfo

El Centro Cultural Kirchner presenta Estaré, un concierto que celebra la obra de Palo Pandolfo (1964-2021). Lxs integrantes de Don Cornelio y la Zona, los Visitantes, La Fuerza Suave, El Ritual y La Hermandad interpretan temas de Palo de diferentes etapas de su trayectoria junto a artistas invitadxs.

El concierto, conducido por Gabriela Radice, se transmite en vivo por el canal de YouTube y de Facebook del Centro Cultural Kirchner, y por la plataforma Cont.ar.

Fotografía de portada: Leo Vaca


Reserva de entradas

La entrada es gratuita, solo con reserva previa, y se podrá gestionar en esta publicación desde el miércoles 15 de septiembre a las 12 h. Todas las personas que asistan deben estar previamente registradas (inclusive menores de edad, que en todos los casos deberán ingresar en compañía de un adulto). No se podrá realizar reserva de entradas en el lugar.

Cada reserva corresponde a una única entrada; con su DNI, cada usuarix podrá realizar hasta dos reservas por actividad, una para sí y otra para un/x acompañante, y hasta dos horas antes del horario de apertura del Centro Cultural, según la disponibilidad visible en el sistema.Una vez completado el formulario se enviará un correo que sirve como confirmación de la entrada. Cuando el cupo para la actividad esté lleno quedará deshabilitada la opción de completar el formulario.

En el ingreso al establecimiento (desde una hora antes del inicio de la actividad) se deberá presentar el DNI, constancia de reserva (en forma impresa o digital a través del celular) y declaración jurada de salud vigente (mediante formulario online, App CuidAR o sistema equivalente). No se permitirá el acceso de ningún asistente que tenga una temperatura igual o superior a 37,5° C al momento del control. Será obligatorio el uso de tapabocas y el respeto a las normas de higiene, seguridad y distanciamiento que indicará el personal del lugar, según los protocolos sanitarios vigentes.

Por consultas sobre entradas e ingresos, escribir a: [email protected]


Como pocos en el rock argentino, Pandolfo trafica el factor tiempo desde los días en que comandaba a Don Cornelio o más tarde al frente a los míticos Los Visitantes. La fórmula parece develarse en una frase de uno de sus últimos discos: “Transformo mi pasado, por eso estoy vivo”.
Oscar Jalil

Palo Pandolfo se ha convertido en uno de los trovadores modernos más importantes de nuestro país durante los últimos 35 años. Le ha aportado al cancionero popular argentino una enorme cantidad de canciones que se expandieron a través del tiempo, y hoy las mismas son consideradas grandes clásicos; desde sus grupos más conocidos como Don Cornelio y la Zona en la década del 80, así como también con su banda Los Visitantes durante los años 90 y en su posterior etapa “solista”, desde el año 2001, acompañado con bandas como La Fuerza Suave, El Ritual y La Hermandad desde 2011.


Palo, a través de los sueños

Por Alejandro Lingenti

¿Qué es lo que define la importancia de un artista? Naturalmente, son muchas las respuestas posibles para este interrogante. Pensemos entonces en el caso que nos ocupa: Roberto Andrés Pandolfo para el Registro Civil, Palo para todo el mundo. Para ser sintético, yo diría: singularidad y nobleza. Y hablo de síntesis porque en la obra de Palo también podemos encontrar furia, calma, luz, oscuridad, proclamas políticas y esotéricas, comunión con la Naturaleza y desprecio por la depredación capitalista, amor, sobre todo amor… El amor fue un motor clave en la carrera de Palo. Un amor rabioso por su propio arte, que es lo mismo que decir amor por los demás. Porque las canciones de Palo estuvieron siempre orientadas a comunicarse con el otro, aun cuando muchas de ellas reflejaran sus deseos más íntimos y sus demonios internos.

En términos estrictamente musicales, la huella que ha dejado ya es imborrable. Quizás resulte ocioso volver sobre lo que han destacado con justicia decenas de crónicas sobre la riqueza de su obra, pero vale la pena tener presente que el rock nacional estalló alguna vez, allá por los efervescentes años 80, de oscuridad y belleza bajo el influjo de las canciones de Don Cornelio y la Zona y de Sumo. Don Cornelio dejó en apenas cinco años un manual admirable de pop profundo, elegante y sofisticado –su primer disco, el que abría el fuego con el hit inoxidable “Ella vendrá”, es un arcón lleno de piedras preciosas– y un álbum único por su capacidad para capturar un momento histórico: 1988, la Argentina entra en default por una deuda monstruosa heredada de la dictadura militar y empieza a desbarrancarse hacia el precipicio de la hiperinflación, y justo ahí aparece Patria o muerte, la metabolización poética de ese desastre.

Después vino la multiplicación de la identidad. Palo fue un artista y un hombre de muchas facetas. Jugó con los límites, asumiendo sin culpa su estatus de rocker, vivió con una intensidad exasperante y fue siempre fiel a sus convicciones. También supo como un chamán cuál era su destino (“Sé que el rock es muerte joven: Morrison, Hendrix, Janis Joplin, Keith Moon, Tanguito, Miguel Abuelo, Luca”, aseguró premonitoriamente en un texto extraordinario que escribió allá por 2003 para un diario porteño). Tendió puentes con la gran tradición de la música rioplatense, con el folklore y con el tango. Se reconoció como parte de una familia artística diversa en la que congeniaron Spinetta y el Tata Cedrón, Ian Curtis y León Gieco, Mercedes Sosa y los Beatles, Discépolo y Bataille. Fue rebelde y desmesurado, cariñoso y demandante, obstinado y consecuente. Y sobre todo tuvo esa voluntad inquebrantable de comunicarse, una virtud que nos define como especie. Hoy su poesía se vuelve insólitamente apropiada para fijarlo en nuestra memoria (“Cuando desperté /La sensación de hablar ahí / Con los que no están / Permaneció dentro de mí”), nos revela su ética indomable (“Siempre hay que empezar / De nuevo siempre hay que seguir / Necesito estar contigo / Antes de morir”) y nos entrega un mensaje disparado directamente desde ese corazón que de verdad no ha dejado de latir (“Voy a través de los sueños / A encontrarte de nuevo, amor / En esta vida o más allá / Tuyo es mi corazón / Y mi alma…). Es la potencia de la palabra del gran panteísta del rock argentino, ese que nos despertó la conciencia asegurándonos que todos somos El Enviado.


Las bandas de Palo Pandolfo

Don Cornelio y la Zona

El grupo surgió en 1984, plena post dictadura militar en el barrio de Flores, liderado por Palo y bajo el nombre de La Banda de Don Cornelio. Sus integrantes fueron Palo Pandolfo (voz y guitarra), Alejandro Varela (guitarra), Claudio Fernández (batería), Federico Ghazarossian (bajo), Fernando Colombo (saxo), Gustavo Campana (teclados), Sergio Iskowitz (trompeta), Daniel Gorostegui Delhom (teclados) y Horacio Borrat (guitarra). Grabaron su primer álbum, Don Cornelio y la Zona, en 1987. Fue producido por Andrés Calamaro y tuvieron un rotundo éxito gracias a la difusión radial del tema “Ella vendrá”. Al año siguiente grabaron Patria o Muerte que luego se reeditó a mediados de los `90 junto a otro disco compilado de shows en vivo llamado Don Cornelio en Vivo.

Los Visitantes
Fue formada luego de la separación de Don Cornelio y la Zona en 1989. A diferencia de su agrupación anterior, Pandolfo agrega nuevos sonidos a este proyecto, en donde el rock, el pop, el folklore y candombe son algunas de las nuevas influencias en cada disco. Los Visitantes estuvo integrado en sus comienzos por Palo Pandolfo (voz y guitarra), Jorge Albornoz (batería, percusión y coros), Federico Gahzarossián (bajo y coros), Karina Cohen (coros), Marcelo Montolivo (guitarra), Horacio Duboscq (saxos, clarinetes) Daniel Gorostegui Delhom (teclados y máquinas), Marcelo Belén (batería), Martin Ontiveros (percusión) y Jason (trompeta). La banda lanzó discos inolvidables como Salud Universal, Espiritango, En caliente, Maderita, Desequilibrio y Herido a distancia.

La Fuerza Suave
Fue la primera banda de lo que muchos llaman la “etapa solista de Palo”, cuando deja Los Visitantes y realiza el disco A través de los sueños, en el que grabó temas que hoy ya se consideran clásicos en su repertorio como “Te quiero llevar”, “Virgen” y “Todos somos el enviado”. Luego graba Intuición, un disco que es según el propio Pandolfo “un fiel reflejo de una Argentina modelo 2002 sufrida y ruidosa, pero también de todo lo que vino después porque al escucharlo queda claro que hoy seguiría funcionando perfectamente”. La obra fue grabada en un demo por la banda, pero nunca editado oficialmente. Ese demo corrió entre las manos y oídos de muchos seguidores y algunas canciones fueron grabadas en discos posteriores de Palo. Sus compañeros fueron Mariano Barnes (bajo), Javier Foppiano (batería) y Mariano Mieres (guitarra eléctrica).

El Ritual
El Ritual fue la banda de Palo entre 2007 y 2010. El proyecto surge de la combinación entre el sonido de guitarras que ya venía trabajando en el Cuarteto Garpamal con Gustavo Semmartin y la incorporación de ritmos afroamericanos de la mano del percusionista Raúl Gutta. El grupo, por el cual pasaron varios músicos, se completa con Sergio Gutierrez y Matías Juanatey. El resultado es un combo con un sonido de corte más acústico y folklórico. En 2008, con el acompañamiento del Ritual, Palo publica Ritual criollo: un álbum en el que confluyen diversos estilos musicales (cumbia, chacarera, tango, cuarteto, rock, etc.) y que  contiene bellísimas canciones de su repertorio como “El Oficio del Cantor” o “Siete Vidas”. La producción artística del disco estuvo a cargo de Gustavo Senmartin y Palo. Entre los músicos invitados se encuentran Lidia Borda, Peteco Carabajal, Tito Losavio, Lisandro Aristimuño, Pablo Gignoli, Pablo Herrero Pondal, Santiago Fernández, Rodrigo Guerra, Anahí y María Francesca (sus hijas).

La Hermandad
En 2011 Palo se reencuentra con Mariano Mieres y a partir de ahí comienzan con La Hermandad, conformada originalmente por Carlitos Fernández (batería), Santiago Capriglione (bajo), Gerardo Farez (sintes/teclas), Mariano Mieres (guitarra) y Palo (voz y guitarras). Esta formación graba el primer disco Esto es un abrazo con la producción de Charly Desidney y Goy Ogalde. En 2015 ingresa Alito Spina en bajo y en una jornada maratónica en el estudio Romaphonic graban su segundo disco, Transformación, también producido por Desidney. Una obra que cuenta con canciones como “Morel”, “Un reflejo”, “La fuga” y con las participaciones de Hilda Lizarazu y Ricardo Mollo, entre otros. En 2019, con el ingreso en batería de Federico Gil Solá (batería) y Matías Ruiz (percusión), producen un material audiovisual en el Teatro Margarita Xirgu llamado “El Vuelo del Dragón”, en el que recorren todas las canciones esenciales de Palo Pandolfo.

Última formación: Siervo (2021)
A principios de 2020 Palo estaba grabando un disco electroacústico con la producción artística de Juan Belvis en el estudio Los Elefantes de Lito Vitale. Cuando llegó la pandemia, la grabación se pospuso y estuvo trabajando solo las maquetas de su nuevo disco. Para finales del 2020 lograron retomar y editar El alma partida en diciembre de ese año. En la grabación de Siervo, su próximo disco, lo acompañaron Juan Giménez Kuj en Bajo (también participa en la producción artística de canciones como “El alma partida” y “Tu amor”), Lulo Vitale en batería y cello, Santi Motorizado, Blas Bizzio, Sofía Viola, Mora Navarro, Daniel Melingo y Fito Páez. Palo dejó grabada toda su participación, e incluso definió el orden de las canciones en el disco. Siervo saldrá el 22 de octubre de 2021, día del Derecho a la Identidad, en homenaje a la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo.

Fecha

18 septiembre 2021
¡Caducado!

Hora

20:00

Localización

Auditorio Nacional

Localización 2

Transmisión en vivo - YouTube y Facebook del CCKirchner y plataforma Cont.ar